domingo, 22 de mayo de 2016

¿Es correcto hacer despedidas a quien parte a una misión?



A ultimas fechas me he enterado que en muchos barrios se hacen "reuniones especiales", "noches de hogar", etc. a fin de darles una despedida a los jóvenes y/o señoritas que partirán a cumplir con una misión de tiempo completo, ¿Es ésto correcto?

Les comparto el extracto del discurso pronunciado por el Presidente  Gordon B. Hinckley durante la sesión de Sacerdocio en la Conferencia General de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en Octubre del 2002, tal vez pueda darnos un poco de luz al respecto.



"Ahora bien, en la Iglesia tenemos una costumbre interesante. A los misioneros que salen se les brinda una despedida. En algunos barrios eso se ha convertido en un problema. Entre los misioneros que se van y los que regresan, la mayoría de las reuniones sacramentales están dedicadas a despedidas y bienvenidas.
Nadie más en la Iglesia tiene una despedida cuando comienza un servicio en particular. Nunca tenemos una reunión especial de despedida para un obispo recién llamado, ni para un presidente de estaca, ni para una presidenta de la Sociedad de Socorro, ni para una Autoridad General, ni para nadie que yo recuerde. ¿Por qué entonces tenemos despedidas para los misioneros?
La Primera Presidencia y los Doce, después de mucha oración y consideración minuciosa, han llegado a la decisión de que el programa actual de despedida misional debe modificarse.
Al misionero que sale debe dársele la oportunidad de hablar en la reunión sacramental durante 15 o 20 minutos. Pero los padres y hermanos no serán invitados a hacerlo. Podrá haber dos o más misioneros que hablen en el mismo servicio. La reunión estará totalmente a cargo del obispo y no habrá arreglos por parte de la familia. No habrá números musicales especiales ni nada por el estilo.
Sabemos que eso será una gran desilusión para muchas familias. Tanto madres como padres, hermanos y hermanas y amigos han participado en despedidas en el pasado; pero les pedimos que acepten esta decisión. Si ya se han hecho los arreglos para una despedida, deben seguirse adelante; pero en el futuro, no se debe planear ninguna en la forma tradicional en que se ha hecho hasta ahora. Estamos convencidos de que cuando se hayan tenido en cuenta todos los aspectos de esa situación, se verá que ésta es una decisión prudente. Por favor, acéptenla mis queridos hermanos. Hago llegar este ruego también a las hermanas, en particular a las madres.
Esperamos que tampoco continúen las reuniones muy elaboradas en casa del misionero, después de la reunión sacramental en la que éste hable. La familia podría desear reunirse, y no ponemos objeción a eso; sin embargo, pedimos que no se lleve a cabo una recepción pública con gran cantidad de invitados.
El servicio misional es una experiencia tan maravillosa que trae consigo su propio galardón. Y cuando el misionero regrese a su casa y al barrio, se le puede dar nuevamente la oportunidad de hablar en una reunión sacramental."

¿Hay algo que contradiga tal disposición?

3 comentarios:

  1. Puede que leyera mal pero el mensaje que dio el profeta es al respecto de las reuniones sacramentales en las que solo el joven qué servirá una misión debe participar. Hermano, por favor no invente cosas que los líderes no han dicho.

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  2. Hay un fracmento en donde mensiona sobre las reuniones en casa..."La familia podría desear reunirse, y no ponemos objeción a eso; sin embargo, pedimos que no se lleve a cabo una recepción pública con gran cantidad de invitados."... Las despedidas son algo seencillo sin hacer alarde de la noble obra que el misionero estará desempeñando. Lo malo es cuando se pone al elder en un nivel de destinada preponderancia ante cualquier miembro. Debemos ser consientes que no es un acto social sino una actititud espiritual que infunda animos a joven que deja a sus seres queridos.

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  3. Hay un fracmento en donde mensiona sobre las reuniones en casa..."La familia podría desear reunirse, y no ponemos objeción a eso; sin embargo, pedimos que no se lleve a cabo una recepción pública con gran cantidad de invitados."... Las despedidas son algo seencillo sin hacer alarde de la noble obra que el misionero estará desempeñando. Lo malo es cuando se pone al elder en un nivel de destinada preponderancia ante cualquier miembro. Debemos ser consientes que no es un acto social sino una actititud espiritual que infunda animos a joven que deja a sus seres queridos.

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